El proyecto desarrolla un conjunto residencial de viviendas adosadas concebido desde una arquitectura de inspiración mediterránea, donde la relación entre espacio exterior, clima y habitabilidad define la identidad de la propuesta.
La composición volumétrica se organiza mediante cuerpos escalonados y terrazas abiertas que favorecen la iluminación natural, las vistas y la continuidad entre interior y exterior. La disposición de las viviendas genera un ritmo dinámico a lo largo de la calle, reforzado por la alternancia de porches, pérgolas y espacios ajardinados privados.
La arquitectura apuesta por una imagen cálida y atemporal, caracterizada por el uso de tonos tierra, cubiertas inclinadas de teja y elementos de sombra que responden a las condiciones climáticas del entorno. La vegetación y los espacios exteriores adquieren un papel protagonista, integrando el conjunto dentro del paisaje y aportando una escala más doméstica y habitable.
Cada vivienda se concibe como una unidad abierta al exterior, con terrazas y jardines que amplían el espacio habitable y favorecen una forma de vida vinculada al clima y al uso del espacio al aire libre. La combinación de volúmenes macizos y elementos ligeros de protección solar genera una arquitectura equilibrada, donde funcionalidad y confort se integran de manera natural.








