Cabe destacar los problemas que planteaba la parcela, situada junto a la circunvalación M-40, caracterizada por el flujo constante de vehículos. A su vez, la forma triangular de ésta dota de gran complejidad el desarrollo de proyecto; así, este necesita de toda la altura y ocupación que se permite para alojar las actividades que en el se producen, formando parte singular del paisaje de la zona.
El vestíbulo de planta baja se repite en las plantas superiores como eje de comunicación vertical que se ilumina a través de los ascensores y de la cúpula de cristal que remata el edifico y caracteriza su perfil. Partiendo del volumen del vestíbulo se desarrollan los espacios de circulación dando a las fachadas de orientación sur y los espacios de circulación funeraria por las fachadas al patio interior de orientación norte. La luminosidad conseguida en los corredores llega a las estancias privadas desde el muro cortina, en un plano único en las fachadas al norte que confluyen en paños ciegos de piedra natural.
Se recurre en fachada a pilastras de hormigón blanco para dignificar la función del edificio y se rematan con un dintel que aloja una jardinera componiendo una “logia” que encuadra la gran terraza pública ajardinada de su cubierta, punto de desahogo para los participantes de los actos que en este edificio se suceden.












