El proyecto, situado en la calle Santa María de la Cabeza 60, en Madrid, consiste en la reestructuración integral de un edificio de viviendas, condicionada por la normativa urbanística que establece la conservación de la fachada existente.
La intervención parte de este condicionante como elemento generador del proyecto, manteniendo la envolvente original —correspondiente a un edificio de tres alturas—
como huella visible de la preexistencia y de la escala histórica del inmueble. Esta fachada actúa como vínculo con el entorno urbano, preservando su carácter y continuidad.
Sobre esta base, el edificio se amplía mediante la incorporación de cuatro nuevas plantas y un ático, dando lugar a una nueva configuración volumétrica que responde a las
necesidades actuales de habitabilidad. La propuesta establece un diálogo entre lo existente y lo añadido, donde la conservación de la fachada consolida la memoria del
lugar, mientras que la nueva intervención introduce una lectura contemporánea del conjunto.








