El proyecto desarrolla un edificio terciario concebido como un conjunto de marcada identidad contemporánea, donde la combinación de distintos volúmenes y materialidades genera una composición dinámica y representativa.
La propuesta se articula a partir de dos cuerpos diferenciados que dialogan entre sí mediante contraste y complementariedad. Por un lado, un volumen compacto y curvo revestido íntegramente en vidrio oscuro se presenta como una pieza rotunda y tecnológica, aportando una imagen corporativa de fuerte presencia urbana. Frente a él, un segundo cuerpo de carácter más abierto y modular introduce una escala más doméstica mediante el uso de piedra natural, grandes huecos y terrazas.
La relación entre ambos elementos define la identidad del conjunto, equilibrando transparencia y solidez, ligereza y masa. La volumetría escalonada y la disposición de las fachadas permiten optimizar la iluminación natural de los espacios interiores y generar una transición más amable con el entorno.
La propuesta apuesta por una arquitectura de líneas limpias y precisión compositiva, donde la geometría, la materialidad y la relación entre volúmenes construyen un edificio singular, capaz de combinar funcionalidad, representatividad y calidad espacial.








